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miércoles, 15 de mayo de 2013

MAPOMA 2013 - ENTRENANDO PARA RONDA

Desde Barcelona, teníamos claro que el soguiente objetivo era Ronda. Dejaríamos los ritmos de lado y ahora se trataba de rodar suave y largo....

Entre medias aparecía MAPOMA y como no queríamos perdérnoslo, lo planificamos como entrenamiento para Ronda, con la idea de correrlo en cinco horas.

Con Julián y Sergi, bajando por la avenida de Portugal
Llevaríamos la mochila y equipación de Ronda para seguir probando cosas y hacernos al peso de la mochila hidrante y demás material.
La carrra tiene poca historia, acabamos en 4:36, parando a andar mucho menos de lo que habíamos previsto. El ambiente como siempre fantástico.
Con Julián y Javi
Un par de peros, el desastre del ropero en la salida y sobre todo la interminable cola para coger comida en meta. Ambos injustificados y difícil de explicar. Tras visitar un par de veces el maratón de Barcelona y la gran promesa que supone Valencia, queda claro que Madrid, o cambia radicalmente de filosofía o no llegará a ser un gran maratón nunca. La llegada del Rock& Roll, no ha servido absolutamente para nada....bueno sí, para recibir una medalla bonita, que no es poco, ya que parece increíble que sea la única carrera en la que te dan un trofeo, distinto, bonito.....
Lo importante sería recuperar bien y rápido, que en 13 dias estaríamos corriendo en Ronda. Veremos. Abrazos

miércoles, 16 de mayo de 2012

Rock & Roll Marathon Madrid 2012 - Dsifrutar un Maratón

No hacía ni un mes desde que corrimos Barcelona, y el tiempo entre un maratón y otro fue el de las dudas. En mi caso paré 7 días, pero empezaba la Semana Santa. Esa semana solo corrí dos dias, tranquilitos, el resto descanso y diversión. El domingo de Resurrección quedé con Javier para hacer una tapia y nos costó bastante sudar lo bebido en nuestra Semana Santa Calzadeña.
Esa semana siguiente enlacé lunes, martes y jueves en pista, corriendo a los ritmos previstos para Madrid, 5:40 con sesiones de entre 7 y 9 km diarios. El domingo hice una tapia alargada desde casa (20 km) a ritmo de 5:35min/km. El lunes volvía la pista con otros 7 km muy tranquilos y paré aprovechando, que por motivo de trabajo pasaría el resto de la semana en Londres. El trabajo estaba hecho y quedaba ver si el domingo manteníamos el estado de forma o habíamos decaído.
La idea era correr en grupo, con Julián, Mariano, Sergio y Angel (que se estrenaba)  e intetar bajar todos de las 4 horas. Javier y yo habíamos decidido no salir a tope convencidos de que no mejoraríamos Barcelona en un circuito como el madrileño. Lo cierto es que si Javier hubiera querido, yo me habría animado a intentarlo, pero él lo tenía claro; y yo ante la posibilidad de estrellarme solo decidí unirme al grupo e intentar disfrutar, por primera vez del Maratón de Madrid, bajando de las 4 horas. Todo apuntaba a que no debía costarnos mucho y así fué. Por segunda vez, desde aquel Mapoma 2009, no había corrido un Maratón sin ningún sufrimiento y en este caso apretando al final, acabando fuerte y sobre todo con la sensación de dominar perfectamente a la bestia.
Desde el principio, el pulso era el que demostraba que no ibamos a sufrir en exceso. Tanto Javier como yo ibamos pendientes de que el grupo fuese bien, a ritmo de sub 4h. Fue cerca del medio maratón donde Julian empezaba a descolgarse, pero ibamos empeñados en mantenerle con el grupo, por lo menos hasta la Casa de Campo. Y así lo hicimos, fuimos todos juntos hasta el km 32. Allí Julián pidió seguir a su ritmo. Seguimos con Sergio y Angel, pero tras salir de la CdC también pidieron bajar el ritmo....quedaba Mariano, que muy propio, se había lanzado por delante. Javi y yo decidimos lanzarnos en su búsqueda. Hicimos dos km por debajo de 5 min/km y le cogimos saliendo del paseo de la ermita del Santo. Iba a 5:20min/km. Le propusimos que si mantenía ese ritmo un par de km, hasta la calle Segovia; podríamos hacer los últimos 5 km a 6 min/km. Flojeó pasando delante de su estadio....parece que se recuperó con una pastilla de glucosa. Al llegar a la cuesta de la calle Segovia se lanzó como un poseso. Javi y yo le seguíamos a duras penas...la subió sin dudar a toda leche....Pero claro, arriba lo pagó. Intentamos bajar a 6 min el km, pero Mariano iba muerto.

Le dejamos en el 39 cuando nos garantizó que no iba....le pegó un pajarón de aupa ya que tardó 17 minutos en los dos últimos km....calambres, pájara......lo cierto es que faltaba entrenamiento, pero eso él lo sabe bien.....bastante hace con lo que entrena. El caso es que acabó, pero le echó un par de ......bien grandes; se la jugó y le salió mal, pero nada que reprocharle.

Javi y yo nos tiramos a saco para garantizar que bajabamos de las 4 horas y al final entramos en 3:57:14 en lo que sería mi 2ª mejor marca personal. Hicimos los últimos 3 km a 5 min el km.....y eso en Madrid, es ir muy rápido .

Fue una pasada....
Ahora sí que toca descansar...por lo menos 15 días y empezar a pensar en los nuevos retos: de momento el rpimero seguro es nuestra primera Ultra: La Madrid - Segovia, 100 kms. Ya estamos inscritos. Luego habrá que buscar un maratón de invierno (apuntan San Sebastián, Valencia o Castellón, por este orden) donde atacar las 3:30.....y si todo funciona la primavera de 2013 parece que la elegida será Londres.
Ya veremos.......

viernes, 29 de abril de 2011

5º Maratón - MAPOMA 2011

A esta edición de Mapoma, nos presentábamos Julián, Javier y yo, junto a Guillermo con la misma ilusión con la que hemos afrontado cada maratón. Yo siempre digo que estar en la linea de salida es un éxito; es un éxito porque después de tantos mese de entrenamiento centrando tantos esfuerzos en un objetivo que se concentra en un solo día a una sola hora, estar ahí, sin lesiones, resfriados, problemas de cualquier índole....es un regalo. Luego vendrá la carrera...y eso ya es otra historia. Mariano, después de llevar una preparación de lujo, fue traicionado por esa rodilla y tuvo que aplazar el reto.


Empecemos por el entrenamiento: este maratón Julián y yo lo hemos entrenado casi entero juntos. Tirada larga de fin de semana y los mediodías de martes y jueves en la pista de Moratalaz, han sido la base de nuestra preparación. Tiradas largas cercanas a 30 km en la casa de campo; las últimas de ellas con últimos km coincidentes con el paso de Mapoma por la CdC. Siempre a ritmos inferiores a 6 min el km. Esta ha sido la parte más dura ya que mis obligaciones en casa me hacían madrugar y empezar muy pronto para no perder la mañana del sábado; a las 8:00 am en pleno invierno es muy duro.....La otra parte, los dos días en pista ha sido lo más gratificante; a pesar de trabajar los ritmos duramente, el hacerlo acompañado y con el solecito de mediodía, compensaba el esfuerzo.


Así me planté en el día D con unos 42 km de media semanal durante algo más de 12 semanas. Mi objetivo principal era volver a dominar a la bestia, algo que solo hice en mi primer maratón y que tras tres maratones en los que me había zarandeado, ya era hora de demostrar que sabía correr la distancia. El objetivo de bajar las 4 horas pasaría esta vez a un segundo plano; lo sacrificaríamos si hicieses falta a cambio de llevar el control. Eso se traduce en Madrid en no lanzarse en la primera parte (que en su mayoría es de bajada) siendo reservón hasta pasar la temida casa de campo. Nuestro objetivo era llegar al km 29, justo donde la CdC deja de tender hacia arriba, con la media de 5:40 que nos permitiría optar al reto en caso de encontrar fuerzas en ese momento.
Yo desde el primer km quería tomarme la subida a plaza Castilla con calma, son los 5 primeros km, cuesta arriba y mi idea era subir sobre los 5:50 ya que luego tendríamos mucha bajada para recuperar esos segundos. Y cumplimos, ya que llegamos al 5 en 5:49 de media y en apenas 3 km ya habíamos rebajado casi los 9 segundos. A partir de ahí conseguimos rebajar la media hasta los 5:36 en el km16. Pero el ver que las pulsaciones se nos iban en algún momento me preocupaba, por lo que comentando  con Julián decidimos calmar la marcha. Así llegamos al mediomaratón en 1:59:50....muy justito de tiempo, pero muy bien de pulsaciones  (siempre debajo de las 160ppm). Se empezaba a notar el calor....quedaba bajar el parque del oeste y empezaba la Avda de Valladolid + CdC: empezaba la fiesta. La entrada en la CdC pasé un buen susto, no me veía nada fino, incluso dejé que Julián y Guillermo se me fueran en la subida al lago. Conocíamos bien este recorrido, lo habíamos entrenado mucho y sabía que tras esa cuesta venía una bajadita que me permitiría apretar. El resto pasó decentemente...Llegamos al 29 en objetivo, pero sabíamos que por el cansancio acumulado no seríamos capaces de mantener ese ritmo con lo que quedaba (todo el final, en Madrid es de subida). Nos conjuramos para acabar con la mayor dignidad, pero esos sí, llevando nosotros el control. En el km 30 hicimos parada técnica (meada) y pensaba que perdería a Julián ya que paró mucho menos que yo. Sin embargo al volver a correr, cogí un gran ritmo que me permitió coger a Guillermo y a Julián antes de salir de la CdC. Guillermo había parado ya tres veces a estirar los gemelos...y eso en mi opinión, quedando 12 km y con 30 en las piernas solo puede significar la retirada salvo milagro......y en una actitud que le honra aguantó hasta salir de la CdC, donde le esperaba su familia, y tras saludarles y tranquilizarles, espero un par de km para retirarse.


Yo de nuevo flipé con el repecho de salida de la CdC, es una putada. Justo al coger el paseo de extremadura, Julián me preguntó si me iba a lanzar...yo lo cierto es que no me lo había planteado pero en ese momento me encontraba genial, bajísimo de pulsaciones.....y me lancé. Piqué dos km por debajo de 5:30, pero la alegría duró poco. Llegando al calderón nuevo repecho para cruzar el río y aquí me dí cuenta de que no quedaba gasolina, tocaba volver a regular. Fui picando el resto de la carrera entre 6:10 y 6:20, pero sin desfallecer en ningún momento. Así llegué a la meta, prometiéndome que no olvidaría lo jodido que son los últimos 6 km de Madrid. Pero con la satisfacción, primero de no haberme resentido de ninguno de mis mil dolores y en segundo lugar de acabar habiendo controlado toda la carrera.
Ah! y en la cartera una nueva MMP con un tiempo invertdo de 4:07:15, casi 3 min mejor que la anterior en Zaragoza.


Ahora toca Berlín, nuestro primer maratón internacional y para el que merece la pena prepararse bien. Para ello nos sentaremos a diseñar un plan de entrenamiento a la altura del acontecimiento.
Pero antes, tenemos la espinita de las carreras de 10km, así que haremos un mini plan para preparar la Norte Sur del 26 de Junio e intentar batir nuestras marcas ahí. También correremos la de la CdC por la esclerosis múltiple y la Liberty, pero estas dos últimas serán de preparación para llegar a tope a la Norte Sur.

Saludos. Mario

domingo, 9 de mayo de 2010

MAPOMA 2010 -

Tras una temporada complicada, confusa, en la que he estado más pendiente de correr sin lesionarme que de mejorar, me plantaba en la salida de mi tercer maratón con 5 medias (Getafe, Fuencarral, Latina, Segovia y Madrid). Desde Segovia los dolores habían vuelto, esta vez en la rodilla derecha. Fisio y mucho cuidado. Las últimas semanas salía con mucho cuidado, la media de Madrid (1:54) la hice con dolor serio. Desde ahí fisio, algún trote tranqui y mucha natación. La última semana de parón total.
Así repetimos la mañana del año pasado, levantándome a las 6, desayunando mis cereales con plátano, baño, duchita vaselina y a buscar a Javier. Aparcamos y nos reunimos con Julian y Mariano, compañeros míos de trabajo.

Con Julián por el centro
Javier intentaría un ritmo medio de 5:15 para moverse sobre las 3h:40 min. Mi idea sería intentar bajar de 4 horas. Para eso llevaría un ritmo de 5:40 compartido con Julian, hasta la media (luego vería) y con Mariano, que se prueba en la distancia, pero que a ese ritmo iria sobrado.

Javi entrando en la Casa de Campo
Empezamos algo más fuerte con ritmos más cercanos a 5:30 y poco a poco lo fuimos ajustando para pasar los 10 km sobre los 57 minutos. Ibamos bien, frenándonos, pero el calor se volvía preocupante. Bebíamos mucho y por consiguiente, parabamos en exceso. El ambiente en Sol, como siempre perfecto. Por ahí nos esperaba la hija de Julián a la que pedí reflex para mi rodilla, y me sorprendió ver que julian se embadurnaba la rodilla derecha, en lo que a la postre se convertiría en su  pesadilla.
Al pasar la media, me di cuenta de que el reloj indicaba 300 metros más de los reales. Eso suponía pasar la media con un minuto de diferencia. Como llegaba terreno favorable, nos dispusimos a recuperarlo bajando el parque del oeste, pero Julián pidió quedarse a su ritmo. Mariano y yo bajamos a 5:15 y en un par de km habíamos recuperado ese minuto.
Yo saliendo de la Casa de Campo


Llegaba la casa de Campo. Los 5 primeros km son de falso llano, sin apenas sombra, ambiente árido. Puse el gancho con Mariano y lo atravesamos con varios km cercanos a 6 minutos el km. Duro, muy duro. Al llegar al km 30 sabía que durante 5 km habría más bajada que subida, pero ya fui consciente de que iba en reserva, no bajaría de 4 horas. Para colmo, paradita tecnica y pierdo a Mariano, al que ya no vería más. La bajada del paseo de Extremadura fue la última vez en la que me sentí bien. A partir de ahí, las piernas no iban, el calor era asfixiante. Comenzaba a sufrir, mucho. En la avenida de la Virgen del Puerto.... me pegó fuerte el tio del mazo, no iba, me apetecía mucho pararme a andar. La subida por la calle Segovia, fué tremenda. Pero arriba ví a la hija de Julian a la que volvía a pedir reflex. Esta paradilla, me dio el resuello necesario para afrontar con más ánimo lo que quedaba. Volvía ritmos de 6 minutos y veía que quedaban ya pocos km. Había pasado lo peor, o eso creía. La avenida de las Acacias, me gusta porque divisas el edificio del ministerio de agricultura (frente a Atocha) desde el principio, y eso me animó mucho. Iba muerto, pero iba. Al llegar a Atocha sabía que lo tenía, que no se escapaba, pero el principio de Alfonso XIII de nuevo sufrí mucho. Casi me paro a andar, fue tremendo. El ejemplo es que cuando entré en el Retiro y ví que quedaba más de un km por el parque, quise morir; no disfruté nada de la llegada. Me daba igual el tiempo, solo quería pararme....bueno lo cierto es que en el último momento me fijé en que nadie tapara mi entrada, por aquello de que la foto en meta, fuera lo más digna posible; este detalle me hace pensar que tampoco iba tan rematadamente mal. Hice meta en 4h 12 minutos, mejorando en más de 6 minutos mi tiempo del año pasado, pero ridiculizando mi idea de bajar de las 4h.
La primera conclusión es que no me dolió nada lo suficiente como para que influyera en mi tiempo. Esto era lo primero que hubiera pedido a la salida, saber mi estado de forma sin dolores. Creo que el calor si ha podido penalizar en algo mi tiempo, pero me hidraté bien, así que como mucho pudo empeorarlo en 2 o 3 minutos.
En definitiva, creo que mi forma ha mejorado algo a la del año pasado. Pero sobre todo creo que cada vez me conozco mejor y eso sin duda me ha servido para no lesionarme en una temporada que empezaba predestinada a ello por los continuos dolores. Tambien he notado que recupero mucho mejor.
De momento la idea es correr un maraton de otoño, plano en España donde poder pelear la marca. Madrid debe convertirse en un Maratón para disfrutar y no para pelearse con el crono, ya que es muy duro.
Voy a para más de la cuenta. Casi un mes. Me centraré en la bici y la natación.
Espero volver en la Liberty, sin ambiciones, como punto de partida de la preparación del nuevo maratón. Y hasta Agosto me dedicaré a fortalecer piernas: mucha cuesta y si puede ser gimnasio o gomas. Pero quiero hacer una buena base de cara al nuevo plan que empezaré en vacaciones.
Estoy feliz, llevo año y medio corriendo y en el último año han caido tres maratones.

viernes, 1 de mayo de 2009

MAPOMA 2009, ES POSIBLE

Posible, La sensación que tengo al escribir esta crónica es la de obligarte a que vivas tú esta experiencia, merece la pena…hay detalles, sensaciones que no seré capaz de transmitir, debes vivirlas; como ya nos conocemos sabes que si yo he podido, cualquiera puede; así que ya sabes, en Octubre te apuntas… y a disfrutar. Olvídate de los planes de entrenamiento, márcate pequeños retos en el camino, pequeñas carreras hasta Navidad; medias maratones hasta Semana Santa pero sobre todo proponte salir a correr, sin exigencias a disfrutar del trote cochinero, solo eso.
Bueno la mañana comenzó prontito, me levanté a las 5:55, antes de que sonara el despertador de las 6. Desayuné mis cereales, un plátano y un café con unas galletas príncipe que compré la tarde anterior. Saludé al sr roca vamos una cagaducha en toda regla y me embadurné de vaselina, como marcan los cánones. Había quedado con Javier en la salida del metro Príncipe de Vergara. En el metro empezó el acojone, empezaron a aparecer galgos por todos los lados, menudo físico, lo que haría yo con esas patas…..el transbordo fue lo peor, andaban rapidísimo, sin esfuerzo, se deslizaban por los inacabables pasillos, su zancada era laaarga…(…)…pronto llegué a mi destino, agotado y…ver a mi hermano y su físico, me tranquilizó, …no estaba solo…..ah! y en breve nos reuniríamos con Alfonso; un alivio, tres jabalíes juntos en medio de una inmensa reala de galgos y podencos. Bajamos andando por Alcalá y mi hermano se adentró en el Retiro para echar su primera meada del día, no sería la última…. Pasamos por delante de la puerta de Alcalá y nos citamos con ella en unas horitas, verla significaría el final. Cibeles estaba invadida de corredores, cerca de 12.000. Yo trataba de pensar en otras cosas. Saludamos al grupo con el que hemos compartido alguna tapia, esperemos que sean muchas más…..la mitad son ironmanes, y al resto…. ¡se le marca perfectamente el cuatriceps!….así cualquiera….Todo detalle en el que me fijara me hacía pensar en qué coño hacía yo allí, pero bueno lo cierto es que las piernas pedían guerra, mi filosofía estaba clarísima, aguantaría disfrutando del ambientazo durante 20-25 km y luego a sufrir, pero yo esto lo acababa por mis cojones. El plan era claro y parecía asequible. Iríamos a 6:10 el km de media para acabar en 4h:20min. Yo personalmente, consideraba un lujo bajar de 4:30, y una obligación bajar de las 5 horas. Bárbara, la mujer de Alfonso nos esperaría en el km 10 con unas naranjas preparadas exquisitas. Ana e Igone con Mariete y Pedrito en los km 16 – 21 y 31. El primer km organizamos nuestro grupete con Ana, Laura, Alfonso, mi hermano y yo. Empezamos muy relajados subiendo la castellana y el primer km lo picamos a 6:12 pero enseguida lo ajustamos con un 2º km a 6:03 y un 3º a 5:58. Javi paró a mear por segunda vez en la mañana. Empezaba a llover con algo de fuerza. Enseguida paró. Hasta el km 13 no volvimos a los 6:10 estipulados: En el Km 7: 5:28 yo hice aguas menores, única vez en la carrera. Los km 14 y 15 los clavamos a 5:39. El recorrido era una pasada: Castellana, plaza Castilla, Principe de Vergara, Joaquin Costa, Cuatro Caminos, Guzmán el Bueno, Los bulevares, allí nos esperaban Las mujeres y los dos peques, fue muy emocionante, Mario JR, estaba como loco; cogimos unos plátanos y dejamos el chubasquero. El km 16 se fue a los 5:59 el 17 a 5:31 el 18 a 5:48, el 19 y 20 a 5:40 y 5:43; el km 21 en 6:23. Ya estábamos en la media maratón. Ya desde el km 17 habíamos comentado que las piernas se iban cargando y la euforia inicial daba paso a silencios cada vez más prolongado. Tras la media maratón me llevé el susto de la carrera; notaba la pierna derecha algo agarrotada e intenté estirar alargando un poco la zancada; la rodilla empezó a dolerme un poquito, no era grave pero daba la impresión de que iría a peor por lo que al paso por el parque del oeste paré en un puesto médico y me eché reflex y estiré un poco. Lo pasé fatal hasta el km 31 en que se me olvidó, pero todo el recorrido por la casa de campo fue un acojone total. Desde el km 23 estaba en territorio sin explorar; nunca había corrido más de 23 km. Era intrigante, ibas continuamente analizando las sensaciones y salvo por la rodilla todo funcionaba a las mil maravillas. De hecho Javi fue frenándome en mis ataques de euforia con los que me aceleraba. Km 22: 6:08 - Km 23: 6:02 - Km 24: 5:54 - Km 25: 5:59. Antes de entrar en la Casa de Campo, en Príncipe Pio volvimos a encontrara nuestras Santas con los respectivos primogénitos y no llevamos algún acuarios una barrita y un par de plátanos; A la entrada de la casa de campo volvía parar a estirar aprovechando que Javi volvía a mear por tercera vez. Como habréis imaginado, bebíamos en cada puesto de avituallamiento que hasta el km 30 estaban cada 5 km, luego cada 2,5 km. En esta parada nos descolgamos de Alfonso y el resto, no nos preocupaba, ya habíamos pasado al globo de las 4:30, con lo que estábamos encantados. Ese km 26 lo retrasamos algo hasta los 7:05 y el globo volvió a pasarnos. Los km 27, 28 y 29 en 6:34(cuesta arriba) - 6:10 - 6:21 sirvieron para pasar y perder al dichoso globo en plena casa de campo. El km 29 fue el más crítico para mi rodilla porque empezó a dolerme; volví a parar a echarme reflex y a estirar, Javi bajó el ritmo y me esperó. No me podía creer que la puñetera rodilla me fuese a joder mi maratón…..me angustié una barbaridad. Pero pasamos el km 30 en 6:16 y el 31 en 6:20; pensar en que nos esperaban las mujeres en el 31 con los críos me hizo olvidar la rodilla de golpe, me preocupaba coger a Javi para llegar juntos a las fotos; y así lo hice. De nuevo fue un oasis en el desierto. Nos disponíamos a comer por última vez en la carrera; bajando el paseo de Extremadura nos apretamos otro plátano cada uno y otra barrita….nuestro temor ya no era desvanecer, ¡era engordar! Km 32: 6:05 - Km 33: 6:28 – El enésimo acuarius volvió a obligar a Javier a parar por cuarta vez…y última vez a mear….esta vez aflojé yo el ritmo y me cogió en seguida. Ya no había dolor, el dolor de los músculos se había anestesiado, bordeábamos el Manzanares comentando que ya lo teníamos, que no quedaba nada Km 34: 6:04 –el Km 35: 6:49 subíamos hacia el viaducto y girábamos a la derecha por la ronda de Segovia; en esta cuesta, que era durísima nos llevamos la sorpresa de la carrera: nos esperaba Arturo; menudo detallazo, vaya subidón, se vino corriendo un km cuesta arriba, de hecho ni nos dimos cuenta de ese repecho que habría sido infernal. Arturo el año que viene ya sabes….de momento mil gracias, fue todo un lujo y además elegiste el mejor sitio. Desde allí, paseo Imperial km 36 y 37 a 6:36 y 6:19. Esto marchaba no dábamos crédito, alrededor ya la mayoría andaba, adelantábamos a mucha gente, mucha gente. Subimos por Arcentales hasta Carlos V y de ahí a Atocha……se podía ver de fondo…subidón, Javi me frenaba, quería llegar a Atocha, km 38 y 39 a 6:09 y 6:20. Esa recta la imaginábamos como lo peor del Maratón, pero pasó volando. Llegamos a Atocha, había mucha gente animando y un grupo percusionista genial, marcando el ritmo. Giramos a Alfonso XII para subir la última pared del maratón, Javi se viene arriba y se lanza, le freno, km 40 a 6:14. Ya veíamos la Puerta de Alcalá, lo habíamos hecho con dos cojones, Los Ramírez. Km 41 a 6:21. Giramos en Odonell y la gente se agolpaba a cada lado de la calle hasta la entrada al Retiro. Era verdad, ¡no quería que pasara ese momento! ¡no estaba cansado, estaba en una nube! Iba a terminar mi primer maratón. Pero aún no habían terminado las emociones: De pronto mi hermano empezó a descojonarse “mira allí delante….¿ese no es Alfonso?” – me fijé bien y delante nuestro, ya dentro del Retiro se arrastraba una silueta con un pajarón de aúpa….efectivamente era Alfonso. Siguiendo las diabólicas instrucciones de mi hermano nos situamos cada uno a un lado y le pegamos un adelantamiento gritando ¡¡¡Gutierrez!!! No os lo vais a creer, pero revisando you tube alguien que grababa el final del maratón recogió el momento y lo colgó en you tube....increíble verdad; el video está tomado desde la perspectiva de Alfonso. Adjunto video del momento:







Con 5:52 para el km 42. Se veía la meta. Nos situamos para la foto, nos gustamos (5:21 en esos 195 metros) Un choque de manos entre hermanos y cruzamos la meta…… Menuda sensación…….Era todo orgullo, estaba hinchado como un globo, qué satisfacción….Sinceramente….no veo el momento de volver a correr otro maratón. Gracias Alfonso por hacernos creer que es posible correr 42 km disfrutando, sin tu insistencia todo el año no nos habríamos atrevido.